7 abr. 2011

FRIDA KAHLO II








































Diego,

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu frente-flor que la mía guarda para llenar los caminos de mis nervios, que son los tuyos.

Carta de Frida a Diego Rivera

3 comentarios:

  1. Hoy hemos estado hablando de ella en clase, es genial

    ResponderEliminar
  2. Siempre que veo algo de Frida, recuerdo las muchas horas (no recuerdo si fueron como 7 o así) de cola que hice para ver una exposició suya en Berlín el verano pasado :)

    ResponderEliminar
  3. (me muero de curiosidad por saber con qué técnicas está hecha)

    ResponderEliminar