20 oct. 2009

#09

Yo a las sonrisas me las comería lentamente. Empezando por el labio inferior, pellizcándolas con los dientes, sin hacerles daño, con cariño, despacio; recreándome en los oyuelos, perdiéndome en las encías. Quizás comer es, además, un termino demasiado fuerte; no deseo agotarlas. 


Pero a mí las sonrisas en ayunas, 


me dan hambre.

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