27 jun. 2014

Sombreros, amor del bueno.

"What a beautiful hat!" Eso es lo que me soltó un homeless de Nueva York cuando caminaba por las calles del Soho desde la otra acera. Era la primera vez que me plantaba un sombrero con convicción y salía a la calle, así que me sacó una sonrisa gigante y desde entonces siempre que me planto uno en todo lo alto recuerdo el momento...porque desde entonces, lo mío con los sombreros se ha convertido en amor del bueno (y eso que no llevo tanto como querría).

Mi colección va poco a poco en aumento (de todo tipo y todos los colores) y este verano se unen dos canotiers: el primero de flores es de SuiteBrontë y el segundo el canotier Ginnie Maddox de Lucía Be

Este fue mi primer sombrero plantado con valentía (porque en NY todo vale, decía).


Y estas las fotos que me saca mi chico todos los veranos.

Porque en verano apetece y porque si aun existía una parte de mi que dudaba, Andrea Amoretti siempre acaba por convencerme, lean aquí.

3 comentarios:

  1. Que bonita eres y cómo me gusta la sorpresa de encontrarme por aquí... ¡Ni se te ocurra dejar de levar sombreros nunca! Que siga creciendo ese amor del bueno :) Un beso grande

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  2. Muy bonito!! Habrá que ir NY para animarse!! ;)

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