A menudo realizo exploraciones hacia adentro. De repente puedo estar más allí que aquí, es algo así como llenarse la bañera de agua y meterse entera, te sientes como en un paréntesis, solo es cuestión de que el agua sobrepase las orejas. Al sumergirme así, persiguiendo momentos, me invade un miedo terrible. Intento retener y si me falla la memoria, desespero. He depositado en la fotografía mi copia de seguridad, las imágenes siempre despiertan algunos momentos que parecían extinguidos y encontrarme con ellos me llena tanto...es tranquilizante.
Los pájaros vienen de fábrica, son algo así como las continuas ideas flasheadas que revolotean de aquí para allá. Para escribir algo así he tenido que retener unos cuantos que andaban desperdigados, darles sentido.
Introducción para mi libro de fotografía II